¿Cuál será el sitio más visitado por un estudiante universitario? ¿La universidad? Eso estaba claro. ¿Y dentro de la universidad? ¿La cafetería? Un café por la mañana nunca viene mal... ¿Las máquinas automáticas? ¡Cuánto dinero se nos ha ido por culpa del hambre! ¿Las mesas de picnic? En algún sitio habrá que descansar...
La verdad es que nunca sabremos con certeza cuál será ese misterioso lugar, pero algo que sí sabemos con seguridad es que la biblioteca universitaria nos ha visto la cara a todos nosotros. Y justamente de eso vengo a hablar el día de hoy, de la biblioteca universitaria, y más concretamente de la más importante para nuestro círculo, la Biblioteca CRAI de la Universidad Pablo de Olavide.
Espero que al leer este último párrafo hayas notado que he hecho especial énfasis en la palabra universitaria. ¿Por qué será? ¿Es que hay diferencias entre los tipos de biblioteca? ¡Qué me dices!
Pues efectivamente hay una clara diferencia entre una universidad pública (la de tu localidad, por ejemplo) y una universitaria (la de la UPO, por ejemplo), aunque la más fundamental es el tipo de servicios que se ofrece en cada una. Y es que en una biblioteca universitaria seguramente te encuentres libros, información, revistas, servicios, etc. mucho más especializados y enfocados a los alumnos y profesores que en una biblioteca pública, que es mucho más general y responde a las necesidades de un público más abierto y diverso.
Vale, pues ahora que tenemos todos ese concepto de biblioteca universitaria bien asentado, ¿por qué no nos damos una vuelta por la nuestra, la Biblioteca CRAI?
Pero espera, Rocío, antes que nada... ¿qué significan las siglas CRAI? Pues, a pesar de que se pueda pensar que viene del inglés cry, por la cantidad de llantos que definitivamente han ocurrido en su interior por estudiantes frustrados, las siglas corresponden a Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Investigación. Debido a esto, sus servicios son especializados para los usuarios universitarios, tanto profesores como alumnos.
¿Ya lo vas pillando, verdad?
Bueno, pues sigamos con lo que estaba contando. Este pasado viernes, con la ayuda de la profesora de la EPD de esta asignatura, Nieves (que también es responsable en la Biblioteca CRAI), pudimos ver los entresijos que se esconden tras semejante arquitectura, la cual, por cierto, ha sido obra de varias modificaciones y ampliaciones a lo largo de su historia, hasta quedarnos con el enorme armatoste que conocemos hoy.
Interior de la Biblioteca CRAI UPO, elaboración propia
En primer lugar, visitamos una sala que (por desgracia) es muy poco concurrida para los estudiantes, a pesar de estar a plena vista, la Innovateca.
Interior de la Innovateca de la UPO, por Sam Mora Guerra
Como se puede ver en la imagen facilitada por mi compañero Sam, la sala se compone varias sillas, pantallas táctiles, mesas, ordenadores e incluso impresoras 3D que facilitan el trabajo colaborativo, de innovación y el aprendizaje conjunto. Al fondo se ve una mampara con la cual se puede dividir la sala en dos, por si surgiera la necesidad. Muy chulo, ¿a que sí?
A continuación, entramos en el depósito de la biblioteca, que estaba compuesto de dos espacios bien definidos, por una parte unas estanterías movibles bastante modernas (además con los colores de la universidad), colocadas de esta forma para ahorrar espacio, como se puede ver en la siguiente foto:
Estanterías del interior del depósito, elaboración propia
En estas estanterías se encontraban documentos variados, por ejemplo, tesis (como se puede ver en los carteles de la siguiente fotografía):
Estanterías con carteles informativos, elaboración propia
Tesis en el interior de las estanterías, elaboración propia
Y, por otra parte, unas estanterías fijas con tipos de documentos más variados. En algunas estanterías había disquetes:
Almacenamiento en disquetes, elaboración propia
En otras había documentos y libros generales:
Almacenamiento de documentos de formatos varios, elaboración propia
Almacenamiento de libros, elaboración propia
Almacenamiento de libros, elaboración propia
Y en otras fichas manuales de todos los libros almacenados en la biblioteca, de aquel tiempo en el que no estábamos rodeados de ordenadores:
Almacenamiento de fichas, elaboración propia
Una vez salimos del depósito, la profesora nos enseñó los libros más especiales de toda la biblioteca. Por una parte el libro más grueso, un diccionario de inglés (¡que incluso está disponible para préstamo!):
Libro más grueso de la biblioteca, elaboración propia
Y por otra parte el libro grande, sobre la ciudad de Roma:
Libro más grande de la biblioteca, elaboración propia
También visitamos una zona que se encuentra en la parte alta de la biblioteca, la sala de investigadores, donde aquellos que lo necesiten y estén haciendo un trabajo de investigación pueden alquilar un pequeño escritorio para elaborar su tesis o cualquier otro trabajo que lo requiera de un espacio más privado:
Sala de investigadores de la biblioteca, elaboración propia
Finalmente, también visitamos el interior del mostrador, algo que siempre me había causado curiosidad:
Estanterías del interior del mostrador y brazo de mi compañero Sam, elaboración propia
Archiveros del interior del mostrador, elaboración propia
La verdad es que no sabía muy bien qué es lo que estaba esperando, pero en su interior, como no es de otra forma hay... ¡documentos, libros y archiveros!
Pero eso no es todo (y en esto sí que me impresioné, aunque para mal), sino que aquí se encuentra escondida en un rincón la zona de reparación de libros:
Zona de reparación de libros, elaboración propia
Me sorprendió el hecho de que estuviera todo organizado un poco rudimentariamente y no en una zona más reservada de la biblioteca, teniendo en cuenta que es tan grande. Pero bueno, no todo puede ser perfecto.
Además, Nieves nos enseñó un kit de reparación de CDs, que tampoco sabía que existían:
Kit de reparación de CDs, elaboración propia
¡Y así fue nuestro viernes! Me lo pasé muy bien (aparte de que fuéramos atacados por puertas varias y casi encerrados en el interior del depósito) fue una visita bastante interesante, donde aprendí mucho sobre las instalaciones y los equipos que componen la biblioteca de nuestra universidad. Espero que tú, a través de mis palabras, también lo hayas disfrutado igual que yo.
¡Nos vemos en las siguientes publicaciones!
Hola, Rocío:
ResponderEliminar¡Qué buenas fotos has hecho! Te debería haber pedido un par para mi entrada, que la fotografía no es tan mi fuerte como lo es el tuyo. En definitiva, una entrada muy ilustrativa, leerla ha sido como estar visitando la biblioteca otra vez... ¡Ojalá nos lleven a ver lo que nos queda!
Saludos :)
¡Muchas gracias compañero! Aunque debo discrepar con eso de que la fotografía no es lo tuyo, viendo la entrada respectiva en tu blog... ¡Me lo pasé muy bien en tu compañía y la del resto de compañeros! Espero pasármelo igual de bien en el resto de visitas que nos queden con esta asignatura.
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